Cada vez que tengo un bajón por el estrés que me genera el trabajo, salgo a tomar fotos (usualmente mis viernes o sábados, ya se hizo costumbre).
Sin embargo, al vivir en una ciudad tan poblada y con tanta infraestructura, cuesta encontrar espacios. Luego recuerdo, que todo lo que está frente a mis ojos es dependiente del tiempo, y ese tiempo se detiene en un instante, en cada foto.Lo que fotografío son sólo momentos, de alguna infinita posibilidad, y pensar en la incertidumbre del momento es lo que me emociona, de saber cuál será el momento que el tiempo me va a regalar.




La investigación me da satisfacción, pero la fotografía, felicidad.
Bonito fin de semana para todos,
Un abrazo.
Joshuan J. Barboza
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